#Música | Marcelo Santos, el Gran Valor del Tango

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“En el medio de este mambo y el delirio más profundo…el cartel de primer mundo, nos vinieron a colgar. Tan grotesco es el absurdo, tan inmundo está el chiquero que mirando el noticiero, ¡me reí por no llorar!”

Escribió la gran Eladia Blázquez en su memorable tango “Argentina primer mundo” que en la voz de Marcelo Santos recobra aún mayor actualidad. En su versión va de la ironía al tono melancólico con sobrada interpretación, características de una carrera que lo ha llevado a vivir grandes momentos a través del tango, incluso en países y lugares antagónicos.

Santos es de los jóvenes compositores y cantantes de tango más notables de la Argentina. Dueño de una voz privilegiada y de un gran carisma arriba del escenario, comenzó su carrera a los 10 años como invitado en Grandes Valores del Tango, formando parte de un elenco de lujo junto a cantantes destacados como Jorge Valdez, Argentino Ledesma, Roberto Rufino o Roberto Goyeneche, llevando adelante una gira nacional por los principales festivales y teatros del país.

En octubre de 2012, presentó su primer trabajo discográfico “De mi raíz” con el que realizó giras por Uruguay, Colombia, Venezuela y Córdoba capital. Mientras se encuentra en el epílogo su nuevo disco, se viene presentando con el ciclo “Tango vivo” (6 y 20 de mayo a las 22hs en El Pungo Urbano de Rafael Núñez 5050, Córdoba). Se trata un recorrido por nuevas versiones de los clásicos, y por temas inéditos de su autoría, que resinifican la herencia gloriosa de este género musical. “El espectáculo va creciendo show tras show, por un montón de motivos. Versionar algunos clásicos es lo que más me atrae, aunque también proponer obras nuevas. Estoy seguro que es el camino para que el tango siga vivo, sin pasar por alto lo que ya se hizo, al contrario, es el pilar principal desde el que hay que partir. Aparte me permite poder ir mostrando parte de ‘Argentinos’ que es el nuevo disco, como también pruebas pilotos de otro disco sobre el que ya estoy trabajando. La respuesta del público es el veredicto final, es quien devuelve con franqueza lo que uno expone y es mi mayor capital. En este caso, ver tanta euforia por parte del público me llena el alma”, nos cuenta.


-Ya que mencionaste tu inminente trabajo “Argentinos” ¿En qué etapa estás?

-Estoy en la dulce espera (risas). Ya está listo el master final, cerrando algunos detalles del diseño de la portada para ya imprimir. ¡Estoy muy ansioso! Como todo disco, el proceso lleva su tiempo de maduración. Hay que decidir todo lo que esto conlleva: repertorio, arreglos, músicos, invitados, gráfica, etcétera. Es muy lindo lo que se vive y se proyecta paralelamente.

-Desde tu primer disco “Mi raíz” para acá has jugado también con otros géneros, ya que “Argentinos” lleva varios de gestación, ¿has incorporado algo de tu experiencia con otros artistas? Sé que hay alguna composición de Daniel Salzano y Jairo…

-En realidad con el único género que me llevo, fuera de lo folclórico, es La música latina (bolero, salsa etc…) pero fue hace ya mucho tiempo. Desde “Mi raíz” hasta hoy ha sido mi objetivo expresar lo que quizás antes no había hecho profesionalmente. Mostrar lo que cantaba de niño. Por eso grabé y realizo un espectáculo junto a Silvia Lallana que tiene una visión artística parecida, donde se encuentran ambos géneros como protagonistas. Teniendo como concepto básico que la zamba, la chacarera, la milonga y el tango son parte de nuestro folclore ¡Es música argentina! La experiencia con Osvaldo Piro implica seguir creciendo y sobretodo aprendiendo de un gran maestro, alguien muy generoso que trae toda una data posta del tango procesada por él y su estilo. Me preguntás por Salzano y Jairo, nunca pensé en grabar una obra de estos grandes artistas, pero cuando dejás volar tu imaginación la música no tiene límites, más cuando es una obra tan bella. Apenas escuché “El Ferroviario” automáticamente pasó Piazzolla y Ferrer por mi cabeza. Hoy es el tema uno de Argentinos.

Fotos: Florencia Dreidemie / Agradecimientos: Fátima Siri
Fotos: Florencia Dreidemie / Agradecimientos: Fátima Siri

-Con un título tan significativo y en una época turbulenta como sociedad, ¿Cuál es el concepto principal de Argentinos?

-El concepto principal de “Argentinos” es una mirada crítica e irónica sobre nuestra sociedad y de los ciclos que se repiten. Y sí, lamentablemente siempre estuvo dividido este país, desde unitarios y federales. Es imposible que las letras no estén relacionadas, “Argentina Primer Mundo” es la mirada más real de lo que vivimos y la continuación de la historia que Discépolo escribió en Cambalache.

-En esa canción decís “me duele que sea cierto”, y es tremendamente actual, pareciera que los argentinos no tenemos memoria. No obstante, también cantás: “Argentina renace”, esa oda a la inmigración la podríamos tomar como ejemplo esperanzador…

-“Y me duele que sea cierto…” es un lamento resignado desde el fondo del alma, pero a la vez también tenemos esa cuota de esperanza y entendemos que en este país podemos ser felices y vivir muy bien cuando todos tiremos del carro para el mismo lado, ese es el mensaje.

-¿Cuáles fueron tus influencias en las composiciones? Arriesgo que también el amor que siempre es una constante de tus shows…

-En mis composiciones las influencias son muchas y variadas, sin duda el amor es un factor muy importante para mí, será que me atrae la época del romanticismo como composiciones clásicas. No obstante, lo que decide a la hora de la línea melódica es el alma y el momento que estás viviendo.

-Trabajaste mucho en el exterior y fuiste de los tantos que llevó el género a Japón, ¿Cuáles son los mayores recuerdos que te ha dejado esa experiencia?

-Sí, tuve la suerte de viajar muy joven, a los 17 años. Imaginate, de movida una gran experiencia y todo nuevo para mí. Recuerdo como experiencia graciosa que un día en un concierto me olvido de un fragmento de la letra y para salir del paso y no quedarme mudo, inventé una parte, total, por dentro pensé, quién entenderá…Al final del show se acostumbra saludar al público en el hall del teatro y, muy respetuosamente, al mejor estilo japonés y de sensei “Karate Kid”, se acerca y un buen hombre me dice: “lo felicito por su voz, ahora, a esa letra no la conocía”. (Se ríe) ¡Me quedé helado! En fin, esa es una de las tantas cosas que me pasaron en el exterior. Pero sin dudas el recuerdo más fuerte es el respeto y la pasión por el género del público japonés, muy pocas veces visto, como también el colombiano en Medellín.

Fotos: Florencia Dreidemie / Agradecimientos: Fátima Siri
Fotos: Florencia Dreidemie / Agradecimientos: Fátima Siri

-¿Cuál es tu opinión de lo que pasa acá con el tango? Porque da la sensación que sobran artistas, bailarines, etcétera, pero faltan espacios. Por ejemplo, en Córdoba está próximo a demolerse una esquina mítica del tango y en su lugar habrá un restaurante…

-Mi opinión hoy es muy crítica con respecto a los responsables culturales del estado. Hace falta apoyo económico y también promoción para que el tango crezca, se fortalezca y se reproduzca, en definitiva, para que siga vivo. Es, nada menos que Patrimonio de la Humanidad y es argentino. En cuanto a los privados, no hay mucho para decir porque es un negocio con todo lo que eso conlleva Me parece que todo cambiaría si realmente tuviéramos una difusión real y sostenida en el tiempo, un compromiso con el tango. Por ejemplo, que no solo suene en las radios, sino también en los noticieros, en las cortinas musicales, en vez de promocionar a Juancito Pérez de gran Bretaña… (Risas). La idea es que se promocionen a los artistas locales cualquiera sea el género. Tenés que ser Gardel o Maradona y hacer el gol en la final del mundo para que te den bola. En fin, ¡Argentina Primer mundo! De igual modo, el tango sigue creciendo día tras día por sus artistas, por los que estudian y se perfeccionan, tanto en el baile como en la música.

“…el tango sigue creciendo día tras día por sus artistas, por los que estudian y se perfeccionan, tanto en el baile como en la música”.

-Perdón que retroceda tanto, pero ¿Cómo hiciste esa maestría anticipada en “Grandes Valores” siendo tan chico? ¿Cómo llegaste ahí?

-Grandes Valores del tango y todos estos grandes referentes que tuve la suerte de conocer y compartir escenario fueron una gran base. Llegué de la mano de Jorge Valdez como padrino, aunque yo era muy niño y todo era un juego, sin dudas dejaron mucha data en mi CPU.

-A partir de eso, ¿Nunca te apartaste del tango? ¿O con la adolescencia y los amores hubo algún momento que lo dejaste de lado?

-Sí, me aparté cuando empecé a tomar conciencia de todo lo que había hecho en tan corta edad, sobre todo cuando volví de Japón, nadie se acordaba de mí, varias puertas se cerraron y era como volver empezar. Hoy, por suerte, ocupa un lugar muy importante porque es mi forma de vida, como también lo ocupa mi familia.

-Hace un rato mencionaste a Osvaldo Piro pero también fue fundamental en tu carrera Jorge Arduh, ¿Qué incorporaste de la relación con ambos maestros?

-Siempre agradezco a la vida y al maestro Arduh ser parte de su orquesta con tan corta edad, con millones de experiencias vividas, grabar mi primer disco con doce años de manera analógica, viajar por el país y el mundo. Pero lo que más agradezco es haber sido un cantante de orquesta típica, es muy importante, es la escuela de cantores. Y con el maestro Piro fue la frutilla del postre, como te comentaba, ya es otra etapa de mi vida y con otra experiencia. Cantar con el maestro es seguir aprendiendo.

-Ahora, lo que sigue no es sólo seguir aprendiendo calculo, ¿Argentino hasta la médula?

-El paso inmediato es presentar al público mi disco “Argentinos” donde encierra mucho trabajo y otra etapa de mi carrera. Ahora, mi máximo anhelo es seguir presentando mis obras dentro del tango o de la música en general, y que la gente las haga propias. Eso sería el punto máximo para mí.

Fotos: Florencia Dreidemie / Agradecimientos: Fátima Siri
Fotos: Florencia Dreidemie / Agradecimientos: Fátima Siri

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