Julián Jato || El oro en su cuerpo

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El niño de unos cuatro años saltaba las sillas y probaba con arriesgadas acrobacias que repetía tras observarlas por la televisión. Casi como cualquier otro, pero con un interés mayor a lo usual que captó la atención de sus padres, además de alertarlos por la falta de temor del niño para estas destrezas. Más a modo preventivo por su seguridad, lo acercaron al club del barrio. Haciendo fast forward y pasar de largo varios años que en esta nota analizaremos junto a él, Jato hoy es una de las grandes promesas del deporte olímpico. Con apenas unos pocos años de competencia, se convirtió en una gran esperanza de la gimnasia artística de alto rendimiento.

¿Es cierto que antes de la gimnasia jugabas al fútbol pero andabas por la cancha dando vueltas? Si bien eras muy chico, ¿Qué recordás de esa etapa?

Así es, a los cuatro años probé gimnasia por primera vez y no me gustó mucho ya que, por ser muy chico todavía, era más un juego que un entrenamiento. Así que fui a probar con fútbol un tiempo y la verdad que fue un desastre, me la pasaba haciendo verticales y medialunas por toda la cancha y lo que menos hacía era jugar a la pelota. Por eso, a los cinco recién cumplidos volví a intentar con gimnasia y ahí fue donde realmente comencé.

Igualmente en edad de segundo grado ya fuiste al CENARD, ¿Cuándo fueron conscientes que habías nacido para esto?

Creo que fueron mis padres que se dieron cuenta que había nacido para este deporte, ya que antes de comenzar a practicarlo en serio, me la pasaba dando vueltas y haciendo ejercicios por mi casa sin que nadie me haya enseñado. Sentí que iba por buen camino cuando a los casi siete años (luego de 1 año y medio aproximadamente en un club de barrio) comencé a entrenar en el CENARD y Fede (Molinari, uno de sus actuales entrenadores) junto con el resto de chicos, se asombraron de algunas cosas que ya hacía a pesar de mi corta edad.

Aparte entrenabas con pibes más grandes, ¿Cómo fue esa etapa dónde en general los más pequeños son los que más sufren?

Creo que eso fue una de las cosas que me ayudó a crecer mucho como deportista y persona. Al estar desde muy chico con gente más grande, uno adquiere muchos conocimientos y madurez de manera más rápida. A parte que los veía y quería ser como ellos, así que día a día intentaba mejorar tomándolos como ejemplo.

Competís en all around y por lo tanto manejás muchas técnicas, ¿Cómo fue tu evolución? ¿Cuáles te costaron más?

Sí, si bien tengo mejores y peores disciplinas, por ahora compito de manera all around.
Creo que los aparatos que más me cuestan hasta el momento son las anillas, ya que no soy una persona fuerte de naturaleza y por eso me resultan más difíciles ciertos ejercicios. Otro aparato es el salto, siempre me costó bastante y algunas lesiones que tuve me dejaron mucho tiempo sin hacerlo. En este último es en el que estoy poniendo más atención para mejorarlo.

Sabemos que entrenás todos los días, ¿Cómo es tu rutina de entrenamiento que a veces incluye doble turno? Debes tener los días en que sólo querés ver series por streaming, no?

Sí, entreno todos los días de lunes a sábados entre 4 y 6 horas por día. Generalmente 3 veces a la semana hago doble turno. Mi rutina de entrenamiento puede variar mucho según la época del año -si estoy con competencias cercanas o no- pero normalmente entreno los 6 aparatos todos los días, seguido de bastante preparación física y una buena flexibilidad. A parte de eso está también lo que llamamos el ” entrenamiento pasivo ” que se hace fuera del gimnasio y corresponde a una buena alimentación y descanso. Claramente, como todos, tengo días en los que estoy muy cansado o directamente no tengo ganas de salir de mi casa. Igualmente me levanto y voy a entrenar igual. Estoy muy seguro de que esos días son los que más suman, ya que te fortalecen y te hacen realmente enfocarte en tu objetivo más que nunca.

¿Qué otras actividades te dispersan para que el deportista de elite no te consuma las energías? ¿Estás estudiando nutrición, además de complemento es para abrir horizontes porque la carrera de elite es corta, no?

En mis tiempos libres me gusta juntarme con mis amigos o familia e intentar alejarme un poco del entrenamiento o el deporte. También estoy haciendo la facultad -a distancia, para poder priorizar 100% el entrenamiento- porque creo que el hecho de estudiar te complementa mucho como persona y te ayuda a seguir creciendo y superándote día a día. También para tener un complemento luego de que uno termina su carrera deportiva.

En el nivel de tu competencia, lo mental casi empareja a lo físico, ¿Cómo trabajás este aspecto porque luego la competencia no es para cualquiera? ¿En qué competición este plus que tenés superó incluso tus condiciones físicas y te hizo lograr resultados?

Así es, en el deporte de alto rendimiento, es tan o casi más importante estar entrenado mental y físicamente. Uno puede estar muy bien entrenado, pero si en la competencia la cabeza te juega una mala pasada, probablemente no puedas rendir como deberías.
En mi caso lo trabajo con un psicólogo deportivo que me ayuda a superar obstáculos de este estilo y mejorar mi rendimiento a la hora de competir. Creo que uno de los obstáculos más grandes que tuve fue en el año 2017, fue a principios de ese año que me enteré que era celíaco y no me lo habían descubierto. Al comenzar la dieta que correspondía, mi cuerpo tuvo muchísimos cambios y me costaba todo el doble. Sufría en cada entrenamiento. A finales de ese año tuve mi último torneo Sudamericano como Juvenil, y si bien no estaba ni cerca de mi mejor estado y rendimiento físico, pude superar las barreras mentales y hacer un muy buen torneo. Lo que me llevó a salir campeón all around y conseguir varias medallas en las finales.

Obviamente debo preguntarte por tu mentor Fede Molinari, ¿Qué mejoró y descubrió de vos y qué le aporta él a tu carrera?

Fede fue mi entrenador prácticamente desde que comencé, así que fue él quien me formó como deportista y persona. Le tengo muchísimo cariño y respeto y es uno de mis grandes ejemplos a seguir.Fuera de enseñarme alguna técnica o ejercicio, siempre me ayudó mucho con experiencias ya que cuenta con una gran experiencia en este deporte. A parte de eso, sacando lo deportivo, me transmitió valores y me ayudó a formarme en la persona que soy hoy día.

Sos parte de Huella Weber, ¿Qué significa para vos ser puente para ayudar a ese merendero tan importante de Andrea? ¿Qué fue lo que más te impactó de ellos?

Para mí formar parte de Huella Weber y poder ayudar a Andrea con este proyecto, es algo único, una experiencia muy linda. Al estar ahí con ellos, te das cuenta que todo lo que hacen es con mucho amor, trabajo y sacrificio. Te hace abrir mucho la cabeza y valorar lo que cada uno tiene. Lo que más me impactó de estar ahí, es ver cómo Andrea, con lo humilde que es y con lo poco que tiene, ayuda muchísimo a otras personas que quizás tienen lo mismo o menos. La verdad es admirable.

Esto de -además de la merienda- ofrecer talleres para salir con herramientas, ¿En cuánto creés que es necesario tener esas oportunidades como derecho? ¿En tu caso cuándo sin una mano de alguien no podrías haber seguido?

Yo considero que tener estas oportunidades es algo necesario y muy importante, ya que les permite a los chicos y las personas que asisten, seguir creciendo, progresando, aprendiendo y continuar formándose como personas. Los chicos tienen el merendero como un punto de encuentro, hacen nuevos amigos, conocen gente, juegan, la pasan bien y generan vínculos.
Creo que en todo momento, sin la ayuda de mi familia, de mi entrenador, de mis amigos, no hubiera podido seguir adelante. En el deporte, hay momentos muy difíciles que uno tiene que atravesar, sobre todo cuando tiene lesiones u otro tipo de cosas que hacen que estés mucho tiempo sin poder entrenar. Es entonces que a uno se le presentan pensamientos diversos y eso hace que cueste volver a arrancar y estar enfocado. Es fundamental la contención para poder seguir adelante, alcanzar tus sueños y cumplir tus objetivos.

Ahora la mente imagino que estará en los Panamericanos y en la ilusión de Tokio 2020, ¿Cómo te preparás y qué te imaginás? No me digas que no soñás con el podio y esa medalla en tu pecho?

Así es, me estoy preparando de la mejor manera y dando todo para las próximas competencias. Este año están los juegos Panamericanos de los que voy a participar, y el Mundial a fin de año que es clave para mi clasificación a Tokio 2020. Obvio que sueño con clasificar y participar en un Juego Olímpico, y quien sabe, con colgarme una medalla. Estoy trabajando muy duro para eso y espero conseguirlo, si no es en este ciclo olímpico, será en el próximo. Pero estoy seguro de que voy a dejar todo para llegar.

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