María Elisa Camargo: Ser cool por lo que das

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La actriz y cantante ecuatoriana regresa a la pantalla de Telemundo Internacional con la exitosa novela “Flor Salvaje”. En medio de nuevos proyectos, celebra el empoderamiento femenino y critica la perfección de los estereotipos. Confiesa que quiere volver a la música e invita a las personas a sumarse a causas sociales: “debemos hacer notar que es cool dar para que más jóvenes se sumen”.

María Elisa Es un torbellino, conversa a gran velocidad –en términos de la reproducción actual de Whats app casi en X2- y sin escatimar simpatía y buen humor pese a que la jornada de notas será extensa y con medios de países diversos y probablemente varías preguntas análogas que también me haré cargo.

En la videollamada el plano es americano pero adivino que sus piernas se mueven al ritmo musical que corre por sus venas, desde vallenatos hasta ritmos géneros latinos de estos tiempos. La banda sonora de su vida debería tener un compendio de melodías musicales pero todos a puro baile, porque quizás sus momentos también incluyan baladas, sobre todo referidas a su profesión como actriz donde las telenovelas la hacen brillar, como en el relanzamiento de “Flor Salvaje” por Telemundo Internacional. Aunque supo blindar su vida fuera del set, María Elisa es lo contrario a cualquiera de las villanas a las que interpretó, sólo comparte la sensualidad de cada una de ellas pero lejos está del espíritu vengativo. Camargo se alimenta de la ayuda a los más desprotegidos, es vocera de numerosas causas y militante también de cuerpo presente.

Desde fines de mayo, es parte de Flor Salvaje que va por Telemundo Internacional de lunes a viernes a las 17:40hs, donde interpreta al personaje de Catalina. En una entrevista exclusiva para RANDOM, al recordar su participación en la serie nos contaba: “Mis recuerdos de Flor salvaje son durísimos porque me tiraron un personaje que requería mucho más capacidad histriónica y dramática de lo que incluso últimamente he tenido que interpretar. Yo llevaba tres proyectitos, había hecho dos cositas locales en Colombia y había empezado a incursionar en México pero con cosas muy pequeñas y muy light. Este papel fue un rompimiento para mí de entender cómo acceder al drama. Como actriz de aprender de los grandes que me rodeaban de estar como una esponja, como entendiendo qué técnica utilizar para acceder a este drama tan fuerte. Un papel que me dio una responsabilidad enorme porque -por sobre todas las cosas- lo que más quería era comprometerme con la verdad de ese personaje, por más dura que ella fuera, porque Catalina empieza en su historia como los demás terminan. Lo normal es que uno vaya dando con el personaje mientras da inicio la historia que te lo presentan apenas y después se pone dura la cosa, pero cuando se pone dura ya sientes el personaje. Y acá era o crecés como actriz o no tienes otra opción, lo recuerdo como un reto pero lo recuerdo con una sonrisa porque todo lo que para mí es reto, es lo que sigo buscando en mi carrera. Entonces fue nostalgia y felicidad”.

Este personaje es una mujer muy fuerte y vos hasta fuiste cinturón marrón de artes marciales, ¿Cuánto hay de vos en esa Catalina?

Tiene mucho que ver, de hecho la historia de ella sigue siendo tan relevante hoy en día, es una historia de reconciliación con su poder, de liberación femenina, de soltarse de la opresión y de tomar su espacio en la sociedad, tomar su espacio como mujer, de liberar sus necesidades femeninas incluso amando un hombre que no es tu marido cuando eso en la sociedad era y es todavía tan condenado. Esa historia de liberación del personaje tiene mucho que ver conmigo, a pesar que en mi caso yo no vine de un origen opresor en lo absoluto. Por otro lado, a mí me criaron también como el varón que no pudieron tener porque soy hija única y la forma de sobreprotegerme fue tipo “aprende Karate y sabrás defenderte si te vienen a atacar”. En ese sentido nos relacionamos mucho. Además, yo vengo de una familia súper bonita, súper amorosa, que fortuna la mía pero vengo criada así. Claro que a los 17 años me sacaron no solamente de la casa, sino del país, me sacaron a patadas (se ríe): “Te vas a vivir a Colombia a estudiar una carrera” que fue Economía –no ejercí pero la aplico en mi propia empresa que soy yo- pero vete y aprende sobre las cosas. Y desde los 17 años estoy viviendo sola y estoy tratando de hacer mi propio dinero, mi capital. Entonces me tocaba agarrar un bus desde la Universidad hasta un show en el que era como bailarina de fondo, y era como la extra uniformada que animaba todo para poder conservar mi independencia. Y hoy en día también es un tema de liberación femenina muy fuerte, ahora yo también estoy mentalmente en la onda de las relaciones abiertas, de que si los hombres pueden poner “cacho” las mujeres también, de que le quitemos el tabú a eso. De legalizar la infidelidad que es un poco también lo que vive Catalina, entonces siento que no tenemos orígenes parecidos pero sí caminos parecidos, de ser exponentes de la liberación femenina.

Hablabas recién de independencia, pero vos ya eras empresaria de chiquita porque hacías obras de teatro en tu casa, ¿Ya eras como una PYME, como decimos acá de las pequeñas empresas?

Me encanta cuando exploran de verdad un poquito el universo de las personas que van a entrevistar. Sí, era así, desde chiquita tuve eso, en lugar de pedir “la mesada, dame lo mío”, siempre fue tipo “quiero merecerlo, me lo quiero ganar”. Desde venta de helados con diferentes topings a realizar obras de teatro que hacíamos con Camila, mi amiga de la infancia. Las producíamos, las inventábamos, quiero volver a tener ese talento porque tengo muchas ganas de crear contenidos. La casa la había construido mi papá a una hora de Guayaquil y tenía unas cortinas perfectas como telón, agarrábamos a los hijos de los amigos de mi papá y producíamos obras musicales con coreografía y cobrábamos o una suma pequeña o en dulces pero era empresaria a full, nuestro trabajo tenía un valor desde chiquititas. Desde vivir desde el principio la magia del arte y la responsabilidad de valerme por sí sola. No es más que una buena crianza de mis padres de apoyarme e incitarme.

Has decidido siempre ponerle voz a la preocupación por el estereotipo femenino, ¿Por qué decidiste tomar partido?

Me sigue generando deseo de debate constante porque es muy extraño. Soy de hablar de que es real, que nos define como esencia, que tanto es verdad que tanto es mentira. Y algo que no me cuadra en la relación con los seres humanos y es que en todas las especies del planeta el guapo es el macho, porque es el que corteja, el pavo real de las plumas de colores es el macho, el león y sus pelos y leona no tiene nada, la pava hembra es gris. Menos en los seres humanos, que es la única especie donde la hembra aparte de dar a luz, tener que anidar, todo lo que en la naturaleza tienen que hacer las hembras, tenemos que ser las guapas, que el pelo, que los senos, que las nalgas, el maquillaje, estar flaca siempre, estar en tacones aguantando esa tortura constantemente. ¿Por qué somos las únicas? Porque además de lo que nos toca: la menopausia, somos más débiles, tenemos más tendencia a las enfermedades, la regla, rasurarse, et; así como hay tantos asuntos que me hace tenerle envidia al pene. Pero también tenemos mucho poder y hoy en día lo estamos reclamando más que nunca. Siempre se necesitan voces y por eso muchas veces presto la mía, y ese poquito de extra atención por ser figura pública, para decir “hey chicas ya estamos trabajando, haciendo nuestro dinero, viajando, somos empoderadas”. Comete este chocolate también, no tienes que estar perfecta. Si tenemos que ponernos lindas que sea para nosotros. Me encantan los movimientos que están pasando ahora –y me voy a empezar a sumar- donde las mujeres muestran sus estrías, sus celulitis, somos reales, así somos y no esperan nada más. No estamos para llenarle expectativas a nadie, sólo las nuestras y eso está empezando a pasar y me enorgullece muchísimo. Dejamos de competir y nos empezamos a empoderar.

¿Qué sentís cuando cantás? ¿Echas de menos no llevarlo a cabo últimamente?

Sí, lo extraño un montón, siempre digo que voy a hacer algo. Creo que es el momento. Acabo de terminar un proyecto en Colombia. He realizado algunos proyectos musicales, en uno de ellos me tocó interpretar en vivo vallenatos, la música tradicional colombiana. Cuando me dan la oportunidad de mezclar mis dos pasiones es lo más hermoso que me puede pasar. Pero hace un rato que no pasa. Lo que siento con la música es espiritual, algo que también siento actuando pero hay momentos pequeños donde sucede como la muerte del ego, es increíble. Ocurre con ciertas escenas o momentos de la música donde conectás de una forma muy especial. Definitivamente quiero hacer algo con eso, no lo he dejado morir y estoy joven, llena de vida, estoy en un gran momento de mi carrera, he hecho muchos castings de papeles musicales, así que seguirá latiendo. Ahora es muy fácil con las plataformas donde se pueden hacer carreras sólo con eso, puedes mostrar tu voz a niveles impresionantes sin necesidad de tener gente que lo promueva. Definitivamente es algo que les prometo que voy alguito para compartir también ese lado también.

¿Tus pasiones continúan siendo los viajes y la gastronomía? Tendrás muchas pendientes imagino…

Todo mi dinero se va en viajar y en comer, yo de fashion no sé, ni le tengo tanto cariño a las carteras, a los carros, a los zapatos. En cuanto a mi materia pendiente, ahorita estoy en México. Ahora que ya que ya estamos vacunados en Estados Unidos -porque yo vivo en Los Ángeles- y ya tuvimos la oportunidad de recorrer un poco. Y algunos nos fuimos a Los Cabos, en México, baja California donde recorrí lugares impresionantes y vengo vibrando de eso. Lo que tengo pendiente es Japón definitivamente, también Islandia porque quiero ir a ver la aurora boreal, ese juego de luces en el cielo que me haga sentir en otro planeta. Esos son mis dos principales deseos, quizás también Costa Rica porque me encanta la naturaleza, más que los paisajes urbanos. También me gustaría conocer a Marruecos y toda su onda especial. Ahora que se empieza a abrir el asunto de esta pandemia son lugares que me gustaría visitar.

Sé que sos embajadora de diversas causas sociales, ¿Qué te genera ser solidaria o apoyar este tipo de acciones?

A eso también se lo se lo atribuyo mi crianza, desde chiquita mi papá siempre ha trabajado con Fundaciones desde que tengo uso de razón. Todo el mundo en la vida debe hacerlo, sobre todo para balancear este planeta que lo estamos rompiendo en pedazos y que entre nosotros también nos estamos rompiendo. Pecamos de intolerancia y de tantas cosas, de individualismo y de antisemitismo y tantos más, siento que todos deberían tener la responsabilidad de utilizar lo que tenemos a nuestro favor para devolverle a la vida nuestras bendiciones, nuestras cosas. Para aportar, para contribuir. En el caso de mi papá, el patentó una forma de construir unas casas que en una hora se pueden armar como con ensambles. Es una locura y a mí me da mucho orgullo, yo siempre lo acompañaba a las Fundaciones y en las navidades les dábamos comida a los chicos, a las familias, yo crecí con eso. El individualismo es la fuente de ser tan miserables porque nunca va a traer más que miseria, porque alimentar al ego nada más con eso es darle comida no orgánica al cuerpo, al alma. Tú vales por lo que das no por lo que tienes, todos queremos ser cool y ser aceptados, pero en mi familia eres cool por lo que tú das, no lo que tienes, no la cuenta bancaria. A mí me define lo que yo hago con los demás no lo que me gano de papeles, plata o lo que sea. Eso es lo que me ha impulsado a ver qué puedo hacer. A favor tengo la atención de más por ser figura pública y tener fans, la contra es que a veces por la carrera me estoy moviendo mucho y no puedo centrarme en determinado lugar, si bien ahora en Los Ángeles he trabajado con dos Fundaciones maravillosas, que buscaban asistir a los niños que eran separados de los padres o de sus familias, ir a ayudarlos, asistirlos, con la educación. Porque para mí una escuela más es una cárcel menos, la violencia no es más que el fruto de la ignorancia, entonces lo que yo uso es mi atención, lo que no tengo es esa capacidad de estar presente en un lugar suficiente tiempo, ya sea porque estoy trabajando 12 horas al día o con determinado proyecto. Pero procuro hacer eventos virtuales para levantar fondos y a eso me dedicado. No es fácil pero es posible, hay empresas que ya sea para quedar bien se suman, no me importa, lo que sea pero hay que devolver a la vida y contribuir. Dar te llena tanto el alma que debemos alimentarnos más de eso y hacer notar que es cool dar para que más jóvenes se sumen.

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