Erika de Sautu Riestra, una madre coraje

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Hay ocasiones que además de aprender sobre el arte de la persona entrevistada y su vínculo sobre sus pasiones, recibimos algo más que nos enriquecerá la vida.

Son aportes minúsculos pero esenciales de enseñanzas, experiencias o consejos. Incluso de formas de mirar la existencia, de afrontar cada instante y valorar lo alcanzado. Más allá de su historia personal, tan emocional y superadora, escuchar con atención a la talentosa actriz Erika De Sautu Riestra es de esos regalos que uno agradece compartir con los lectores.

Después de una gran año teatral que la tuvo en cartel con la obra “Adictas a Vos” de Marcos Carnevale, hace unos días estrenó en el canal América TV la serie Cazados y terminó de filmar la nueva película de Ariel Winograd que protagoniza Diego Peretti. “Lo de “Cazados” lo vivo con mucha alegría. Es un trabajo que amé hacer, por el personaje, por los compañeros y por la producción. Todo fue increíble. El balance es positivo, un lindísimo y buen trabajo. También la nueva peli de Ariel Winograd, fue placer”, resume Erika que dice estar siempre “esperando, como el 70% del tiempo de los actores, otro trabajo”.

Si bien “Cazados” es una comedia dramática, la serie introduce numerosos temas y disparadores que van desde el matrimonio igualitario hasta el dolor por la enfermedad, ¿Cómo preparaste tu personaje?
Los personajes los voy viviendo mientras los hago. Patricia es una más de las miles de mujeres que reclaman su cuota alimentaria a padres que se hacen los boludos. Soy mamá de dos, tengo dos ex, así que sé del tema (risas).

Has estado en otros programas televisivos con fuerte contenido educativo como “Televisión x la inclusión”, ¿Qué le aportan a tu carrera este tipo de envíos donde la mayor preocupación reside en la calidad del programa en lugar del habitual de los vaivenes de twitter y el rating?
Y… (Piensa) laburar sin tener que mirar al de enfrente es maravilloso. Así se debería laburar siempre. Por otro lado, todos mis trabajos son importantes para mí, por más chiquitos que sean y no me quedo impregnada. Puedo sacarme el traje y ponérmelo de nuevo, si es necesario, sin ningún problema. Obvio, hay trabajos más lindos, pero no tienen que ver siempre con el personaje, sino con la onda del equipo.

¿Con qué elencos o equipos técnicos has pasado tus mejores momentos en la actuación?
Cazados es uno de esos. Nos pasó a todos. Armamos grupo de whats app, seguimos en contacto. Me vinieron a ver al teatro, nos pusimos felices todos cuando supimos que salía al aire. Y en “Adictas a vos” conocí a María Valenzuela que además de ser una actriz grosa, es una mina tan maravillosa, tan generosa, que la amé enseguida, pero siempre me quedo con personas de los elencos que estarán en mi vida.

“todos mis trabajos son importantes para mí, por más chiquitos que sean y no me quedo impregnada. Puedo sacarme el traje y ponérmelo de nuevo, si es necesario, sin ningún problema.”

¿Cuándo sentiste que fueron tus momentos bisagras en tu trabajo?
Mi primer laburo en el teatro San Martin fue bisagra, de pasar de alumna de teatro a actriz profesional. Y las primeras cosas en novelas me iban fogueando, pero los personajes en Polka me ayudaron muchísimo en el laburo actoral en sí. Y “Adictas a vos” me puso en cartelera como protagonista, otra bisagra. En tanto, los trabajos en cine me hacían tomar conciencia cuando era más chica del amor que sentía y siento por mi trabajo.

Ya que mencionás cine, con la película “Facundo” prácticamente al año y pico de tus estudios debutabas en la pantalla grande…
Cuando hicimos Facundo, nunca había trabajado ni en cine ni en nada. Trabajar con mi maestro Lito Cruz era lo que más alegría me daba. Era como un sueño. Después hice bastante cine pero personajes muy chiquitos. Siempre estaba tan feliz sólo por estar ahí.

Hablando de felicidad decías que “Adictas a Vos” en teatro constituyó una bisagra, ¿Qué resumen hacés de esa experiencia?
Adictas fue mucho más importante para mí de lo que Marcos Carnevale cree. Que él ponga su mirada en mí fue un mimo tan grande para el alma. Me hizo sentir -se lo dije- que todos estos años haciendo castings no habían sido al pedo. Fui inmensamente feliz haciendo esa obra. Cada día le agradecía a Dios la oportunidad de poder cumplir mis sueños. Una experiencia impresionante.

¿Cuánto de vos había en el personaje que va desde la femme fatale al despecho en un santiamén? algo que por otra parte es muy común en el universo femenino, ¿no?
Creo que todas somos eso. Sumisas y súpermujeres. Yo no tengo personalidad para ser amante, ni loca, no me lo banco, pero no por ser segunda sino porque no tengo paciencia. Como nunca fui una Susanita, jamás sentí que sin un hombre no era alguien. No me enganchan esos lugares. No soy prejuiciosa, soy de las que se han acostado con cuanto señor le gustó. Sí, me parece decadente el señor mentiroso y la chica crédula. Mucho del personaje no tengo,pero ese es el laburo del actor: “actuar”.

Ya que abordamos el teatro me arriesgo a pensar que es el género que más te apasiona…
El teatro para mí es el verdadero lugar del actor. Lo otro se edita. Acá se ven los actores posta. Amo los ensayos, ir buscando el personaje con el director. Me encanta. En la tele hacés de taquito las cosas, salvo en los unitarios. En el cine es un poco mejor, pero el teatro es el verdadero lugar mágico del actor. No sueño laburar con alguien en especial, sueño con laburar. Eso es lo que me hace feliz, tener trabajo, y de lo que amo, encima me pagan.

 “Yo no tengo personalidad para ser amante, ni loca, no me lo banco, pero no por ser segunda sino porque no tengo paciencia. Como nunca fui una Susanita, jamás sentí que sin un hombre no era alguien.”

Tuviste una ausencia prolongada en el medio debido a la ocupación 100% en el cuidado de tus hijos, pese al parate regresaste con todo, ¿Qué aspecto te replanteaste y aprendiste en esos años alejada de la actuación?
No me alejé sólo por ser madre, sino por ser madre además de un nene con parálisis cerebral, te juro no tenía tiempo de extrañar nada, lo único que pasaba por mi cabeza es que mi hijo no se muera y hoy tiene 17 años, cuando me decían que viviría tres o cuatro. Lo que nos pasa a veces a los actores es que si no trabajamos,es como que no somos. Viste que si te cruzás con un abogado,no le decís: “¿y? ¿Estás en algún juicio?” El tipo es abogado,aunque no tenga que defender a nadie. A nosotros nos cruzan por la calle y nos dicen: “¿y? ¿No estás en la tele? ¿Estás en algo?”. (Se ríe intentando un insulto) Odio esa situación. Igual, cuando no tenía laburo, pensaba: “listo”. Dejo la actuación y por dentro me moría.

Cuando Erika dejó la actuación por más de cinco años para atender a sus dos hijos y a los cuidados especiales que requería el mayor (Gaspar), su rol como mamá fue un ejemplo para los que conocieron su historia, muchos de ellos a través de la reconstrucción de tu casa en la televisión, en el programa Extreme Make Over. Le digo que su caso y su manera de afrontar la vida fue motivadora para muchos. “Como soy una busca,mientras trataba de encontrar laburoleí la convocatoria de Extreme Make Over y mandé. Otro de los milagros cumplidos. ¡Dios me ama! De verdad. Mirá,el ser referente no es algo que me guste ni importe. Soy mamá y creo que las mamás somos así,leonas. No soy ejemplo de nada. Tengo dos hijos de los cuales uno es especial. Me parece importante que otras personas que pasan por lo mismo puedan ver que se puede ser feliz”, admite.

Hay una frase tuya que me pareció muy significativa, algo así como “siento de verdad que Gaspar (su hijo) me ayuda a mí”. ¿Cuánto has aprendido como mamá durante todos estos años donde has combinado bendiciones como esa con otros sufrimientos?
Creo en Dios, pero de verdad, no soy católica, soy cristiana y tengo la certeza que Gaspar vino a ayudarme. Gaspar es un ángel y me siento bendecida de tenerlo en mi vida. Vino a ayudarnos a Valentín y a mí. Los sufrimientos pasan, muchas cosas me llegan por Gaspar. La casa por ejemplo, ¿Te parece poco?

Hace algunos años escribiste en tu blog -que lamentablemente tenés un poco abandonado- sobre la partida de tu hermana y nuestra responsabilidad de ser felices. ¿No pensás que es un texto para repartir y multiplicar en redes sociales donde estamos más propensos a mirar al otro y no valorar cada cosa que tenemos?
Me había olvidado de mi blog (se ríe) Mi hermana sabía que se iba a morir hace muchos años y vivía disfrutando la vida, viajaba, volaba, navegaba, hacía parapente, se tiraba de montañas, etc. Lo que me di cuenta cuando se fue es que así deberíamos vivir todos porque señoras y señores nos vamos a morir. La diferencia es que ella sabía que pronto, y el ser humano es tan soberbio. Planea las vacaciones cuatro meses antes, sin agradecer estar vivo hoy y sin pedir estar vivo en cuatro meses. Cada día valoro el estar viva, con mis hijos, con mi pareja, etc.

Hablando de tu blog, debo confesar que tus post me han divertido mucho, desde el de los disfraces sexies a los no consejos de tu mamá, ¿No has pensado en un libro? (aunque podría proponer ya mismo una columna tuya).
(Risas) Lo pensé, ya me lo dijeron, pero ¿sabés qué me pasa? La autogestión no es para mí, yo necesito ser dirigida, producida, guiada. Si alguien viene y me dice: tomá, acá vas a escribir los martes, listo. Lo hago pero armar,buscar, etc. No me sale. Y te dije que no soy paciente ¿no? (vuelve a reírse) Sigo escribiendo, tengo más cosas divertidas para pasarte. Contratame. La escritura es un cable a tierra, pero el más poderoso es el humor. Siempre veo el lado gracioso de las cosas, aunque sean trágicas, así sobreviví.

Dalo por hecho a tu columna (aunque deberemos negociar la retribución con el director). Además de todo lo que hacés como madre coraje te imagino muy coqueta, ¿Qué aspecto de tu personalidad podemos descubrir en esta nota?
Soy histérica, soy mina en esta cultura, en este país, en este mundo donde el culo va en la nuca, las tetas de balcón. La cultura es muy cruel con las mujeres y yo trato de salir airosa. Y no te olvides, Dios me ama. Un día ideal es desayunar rico, amo el desayuno. Ir a grabar, volver temprano, estar con mis hijos, ir a trabajar al teatro, salir a cenar con mi amor, después a su casa y “chin,chin,chin” (risas) y me vuelvo a mi casa.

Lo que se dice una vida simple, de eso seguramente estarán constituidos tus sueños, ¿no?
Mis sueños son llegar a viejita sana y feliz, con mis amores, poder vivir de la actuación, que además es lo único que sé hacer. Viajar con Eduardo y que nadie me rompa las pelotas nunca.