Agustina Palma: Una argentina en Madrid

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La actriz tucumana desembarcó en España en busca de nuevos horizontes artísticos y además se prepara para su debut musical con canciones propias que venía madurando hace tiempo. “A todos esta pandemia nos movilizó y nos potenció, quizás a la fuerza y con cosas tristes que a todos nos pasaron, pero nos hizo más fuertes, nos hizo crecer”, dice en esta entrevista para RANDOM.

Vacaciones de invierno de 2004, en la mítica calle Corrientes de la ciudad de Buenos Aires se presentaba en teatro el éxito infanto-juvenil televisivo del momento: Rincón de Luz. Por las tablas se lucían la cantante Soledad y daban sus primeros pasos Lali Espósito, la China Suárez, Gastón Sofritti y Cande Vetrano, entre otras/os. Una mamá que viajaba seguido desde su Tucumán a la gran ciudad por motivos laborales, decidió llevar esta vez a su hija, aprovechando el receso escolar. El plan incluía ver en una sala a la gran mayoría de personajes que la niña veía en la televisión. Cuando ingresaron la niña se deslumbró, agarró de la mano a la mamá y le dijo:

-Yo no quiero estar acá
-¿Cómo?-respondió la madre.
-Yo no quiero estar acá mamá-y señaló la platea.
-Es el único lugar para ver.
-Ya sé, pero yo quiero estar allá arriba- y apuntó con su dedo al escenario.

La niña se puso a llorar porque insistía en subir, pasado el tiempo la mamá intuyó que la motivación de su hija era artística y la llevó consigo a Buenos Aires en varias ocasiones. La niña hizo el primer casting con Cris Morena y tras cartón empezó los tres meses de taller de canto y actuación que ofrecía la productora. De ahí a cumplir el sueño de ser parte de Rincón de luz y el desembarco en Disney no hubo un solo paso, pero cada peldaño la fue guiando a la actriz y cantante que es hoy: Agustina Palma, una argentina que ahora aterrizó en Madrid y no fue de tapas, ni de paseo o de turismo. Una argentina plagada de matices que llegó para quedarse en un continente que naturalmente le sentará bien.

Agustina dice que le robaron un año, que el virus y la pandemia le llevaron puesto algunos proyectos, como la gira que iba a realizar por lationoamérica con el elenco de BIA, Un mundo al revés, que igual tuvo su estreno por Disney Plus. “Soy una persona que no se puede quedar quieta y cuando nos dijeron: ‘nos tenemos que quedar en casa’, no lo podía creer. Para que te des una idea duré tres meses en mi casa y el resto de la pandemia eterna que vimos en Argentina me mudé sola porque no podía estar en ningún lugar tanto tiempo, así que también fue una experiencia nueva al irme a vivir sola, buscar nuevas cosas, meterme más en las redes sociales, como que no me quede quieta”, expresa.

¿La Pandemia de algún modo te hizo encontrarte y potenciarte más con vos misma?

Un montón, a todos esta pandemia nos movilizó, y nos potenció ya sea a la fuerza con cosas tristes que a todos nos pasaron, pero nos hizo más fuertes, nos hizo crecer. Como decís, me acerqué un poco más a lo que escribí y dije “por qué no le pongo música a todo lo que escribo”. Así fue como me junté con un grupo de chicos que también hacen producción de música y ya hice algunos temas míos. Fue como muy artística mi parte de pandemia. Intentando sacar siempre la mejor versión.

¿Qué nos podés adelantar del material que grabaste?

La primera canción que hicimos es muy especial para mí y la hice hace dos años con cosas que fui escribiendo, pero tras este año que pasó y ocurrieron cosas muy fuertes, la volví a tomar desde otro lugar. Las grabaciones fueron todas por zoom. Me encontré en el mismo zoom con una amiga mexicana y con su hermano que estaba en Argentina y dos chicas más que estaban ahí también, pero todo de manera virtual, una locura como cómo se pueden hacer las cosas a distancia cuando pensábamos que en realidad no.

Imagino que tus seguidores tras enterarse te pedirán adelantos a diario…

Por suerte el público que me sigue es muy amable en lo que le doy, sé que es muy particular mi música y les va a gustar, lógicamente quieren saber de qué se trata. Y ahora en la pandemia que están como todo el tiempo en sus casas y quizás teniendo colegio por zoom, quieren estar constantemente recibiendo material, sé que les va a gustar de alguna manera. Habrá de todo, cosas raras también que me fueron gustando y creo que la música va para ese lado. Si el artista puede transmitir y dar un poco de su esencia ahí está el plus. Hoy en día se escuchan muchas cosas comerciales que por ahí no se sienten tanto y quería irme para el lado de lo que sentía y mostrar mi esencia en mis canciones, pero ese es otro tema (risas). Soy muy intensa y está todo ahí.

¿Sos de apostar mucho en los proyectos?

Lo lindo radica en vivir experiencias nuevas dentro de lo que se pueda, Madrid es uno de los lugares donde más producciones hay, a pesar de postergaciones por el Covid19 o diferentes cosas. No se dejó de producir entonces por eso me vine para estos lados y Miami también me sirvió para juntar fuerzas y estar con mi familia, hice el videoclip con (el cantante chileno) Mati Gómez Ft. MYA, y estuve también sacándome fotos. Como que todo va sumando y de a poquito se va haciendo.

¿Costó la decisión de irte primero a vivir sola y luego radicarte en otro país?

Es una decisión fuerte, más aún venirse sola, afrontando como un nuevo desafío, creo que me dice fuerte en el camino, el año pasado fue un golpe pero ahí me encuentro remontando. El covid fue una bisagra y el irme a vivir sola, mi familia estaba lejos y quería verlos y un montón de cosas más personales que se saben y otras que no, pero lo importante y el mensaje que quiero dar es que siempre se puede salir, siempre se puede tomar eso malo que nos pasa a todos, transformarlo y salir con más fuerza. Creo que fue lo que yo hice de mi pandemia.

Intuyo que Europa artísticamente te caerá muy bien…

Gracias a Dios fui a un colegio donde se hablaba francés y español y me encantaría entrar en el mercado francés pero es un mundo también, es otro código, se actúa de una manera determinada, cada lugar tiene su código actoral y eso me encanta. Un actor siempre está en constante formación, cuando era chica fui a las Escuelas de arte, fui a Los Ángeles también para aprender un poco a como era el código en inglés que también es otro tema diferente. Hice además otros cursos en Los Ángeles, me gusta siempre estar preparándome. Y más allá de eso la mirada del actor nunca para, cuando ves una película o una serie, cuando estás con otro actor, o aprendés de las escenas que ya hiciste, por ahí veo BIA o Secreto bien guardado y digo por acá hubiera hecho otra cosa. Siento que uno puede estar siempre en constante formación. Y ni te digo del canto que es elemental estar tomando clases todo el tiempo.

¿Es cierto que hacés anotaciones en una libreta de las escenas que hacés para corregir?

(Se ríe) Soy medio vintage y tengo un cuadernito donde anoto todo y lo llevo a todos lados, dejé la mitad mi vida en Argentina y la otra mitad en Miami y me quedé con lo que había, pero ese cuaderno es muy especial y tengo todos los personajes que fui haciendo, preparando y escribiéndolos. Ahora que me pongo a pensar que escribir siempre me gustó y es mi punto de arranque para otras áreas del arte. Siento que cuando lo escribo como que voy armando el personaje y en la cabeza se organiza. Lo mismo ocurre con las canciones, me gusta mucho escribir y ojalá algún día pueda compartir lo que escribo.

Tenés miles de seguidores en las redes, ¿Qué buscás expresar?

Me gusta mostrar lo que me gusta ver, hace poco agarré el Instagram y empecé a limpiar a quienes no me transmitían lo que yo quería, la mejor versión de uno. Empecé a eliminar a esa gente y a seguir a personas que realmente me inspiraban. Creo que darle eso a mis fans me gusta. Entre subir una foto triste y llorando elijo una foto alegre sonriendo, claramente prefiero esta última. No porque no llore ni tenga mis malos momentos pero prefiero mostrar mi mejor versión e inspirar momentos de alegría, felicidad, positivismo. Creo que Disney -también a la hora de elegir- se fija en eso, como que todo el elenco y todas las personas con las que trabajé siguen los mismos valores y damos un mensaje en conjunto.

¿Qué te dejó el paso por Disney?

Fue increíble y fueron cinco años con Disney y primero con Once (Halcones) haciendo un protagónico de villana, después con BIA haciendo de amiga de la protagonista, entonces además que los valores están presentes en todo, a la vez es multicultural y conocés gente de todo el mundo. Ahora, por ejemplo, estoy en Madrid y tengo un amigo que era de acá y siempre estás en contacto con diferentes países y culturas. Eso es un plus. Creo que cuando uno toma un personaje siempre pero siempre aprendés de ese personaje, y claramente le ponés algo tuyo al personaje. A mi personaje de Celeste en BIA pasa por el momento en tener que soltarse, de descubrirse y por un lado ser tímida con los chicos y luego entender que no depende de esos chicos. Cosas que le pasan a un montón de adolescentes, muchos los recibieron muy bien y les sirvió el mensaje. A mí también y crecí con ese personaje así como en los otros.

Y explorás tu pasión por el canto…

Siempre canté pero con BIA me solté un poco más porque había que grabar casi todos los días, grabar el disco, fue un camino y sigue siéndolo, el arte es así como que vas en constante descubrimiento y aprendizaje. Creo que siempre fui creciendo, en la primer serie con Once era más chiquita y el elenco eran todos hombres y sólo dos chicas, nos re cuidaban y eran como hermanitos. Y después en BIA era una mezcla y en Disney se vive como una familia porque luego de tres años donde los ves más que tu propia familia llegan a ser como parientes. Y después seguimos hablando, si bien cada uno sigue con su carrera y sus proyectos, seguimos en contacto y creo que eso es hermoso, te abre no solamente puertas en lo actoral sino puertas en familia, en amigos en sociedad.

Y con esta serie volviste a tus inicios de subirte a un escenario…

Me encanta el teatro, ahora que ya está online en Disney Plus BIA El mundo del revés, que si no lo viste lo tenés que ver, al final es un gran show con todo el elenco. Se hizo en comienzo de la gira en Argentina, fue un ultra mega show con público y fue tan increíble que ahora cuando lo veo en la televisión digo: “¿En serio hice eso?”. Poder estar ahí, cantar y bailar, estar con tus amigos, habíamos ensayado como dos meses seguidos y hay mucho trabajo que no se ve pero cuando estás ahí en el escenario es increíble. Me emociona mucho el teatro.

¿Es cierto que te sorprendió que Secreto bien guardado saliera en Netflix?

Después de grabar El secreto… no sabíamos que íbamos a estar en Netflix, a mí me avisó una amiga y me envió una captura de twitter. Le hablé a Oriana (Sabattini) y luego me lo terminó confirmando, como que todos nos íbamos enterando. Fue un boom porque fue número uno en varios países. Te vas a reír pero llegué a Miami y alguien me dice: “¿Puede ser que sos la hermana menor de una serie? Fue muy global y eso te hace abrir puertas, tanto Netflix como Disney Plus me las seguirán abriendo.

Agustina confiesa que puertas adentro es “muy intensa”, de esas que cuando una amiga no contesta la llama y pregunta que pasó. Tiene tres de la secundaria que son su fuente de consulta permanente. Dice que la escritura es su cable a tierra y trabajar de lo que ama es un sueño inimaginable: “creo que siempre lo soñé pero nunca me lo plantee. En el medio nos pasan cosas como a cualquiera y muchas veces no se saben, o muchas veces preferimos guardarlas. La cantidad de veces que te dicen que no por ahí no se ven pero también cuentan, te forman y te hacen también hacer arriesgada como soy ahora”. Es muy agradecida del lugar donde viene, de la infancia que pasó en Tucumán donde garabateaba y dibujaba todo el tiempo. Sus salidas en busca de caramelos con su abuelo eran inolvidables. A pesar de ya estar en el medio, cuando terminó el colegio secundario hizo un año de traductorado de francés y luego se anotó en la carrera de Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires.

¿Por qué te decidiste a estudiar Arquitectura?

Fueron cuatro años, me tomaba el 45 y me iba todas las noches, ya que grababa a la mañana y salía a las 19 y me iba hasta las 23 a la facultad y así cuatro añitos entre Disney y la UBA como todo mezcladito, pero feliz. La verdad que me gustó mucho, la arquitectura te da una mirada de las cosas y las aprendí ahí, más en la UBA que es una muy buena universidad. Eso me dio mi cable a tierra. Intenté hacer las dos cosas hasta que entré a BIA y ya claramente no podía, y le aposté a la actuación 100%. Creo que siempre lo tomé como un hobby hasta que me di cuenta que era mi pasión, mi trabajo y mi profesión. Aposté porque uno así lo debe hacer en la vida. En algún momento deberé terminar la arquitectura porque me gustó.

¿Cómo es eso que primero hacés una imagen de lo que buscás que se cumpla?

Si lo creés lo creás, es así, para que te des una idea el año pasado cuando vine a Madrid conocí una terraza en el museo de Arte donde se puede ver el atardecer y le saqué una foto. Dije “la voy a poner como fondo de pantalla porque el año que viene estaré acá”. Y dicho y hecho, lo creé y lo pensé. Soy muy partidaria de eso, si uno se lo pone en la cabeza y claramente hace cosas para llegar a eso, va a pasar. No queda otra.

¿Ahora qué estás creando? Sería el spoiler de lo que viene en tu vida…

Mi cabeza no para, me gustaría mucho hacer cine, es un objetivo. Me gustó mucho Secreto bien guardado y fue creado casi como cine y es un objetivo grande. Eso es sólo lo que puedo adelantar.

Intuyo que se viene pronto algo grande, que está rodando o por rodar una película que tendrá un gran alcance y onda expansiva. Es sólo suposición pero de seguro será material de una nueva charla.

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