Portada #83 | Pablo Trapero, El embajador del Cine

0
659

Decir Pablo Trapero en la escena internacional connota prestigio, reconocimiento, éxitos cinematográficos y elogios tanto de la crítica como del público. Sin embargo, no hace más de 15 años Pablo era un pibe que estudiaba cine y soñaba con dirigir y hacer películas.

La historia dio un giro de 180 grados y en la actualidad es un director consagrado, uno de los miembros fundacionales del llamado “nuevo cine argentino”. Trapero conserva la humildad y la simpatía de aquel muchacho que se apasionaba de hablar de cine en cada charla en sus inicios, aquello que tanto anhelaba dirigir. A poco de estrenar su noveno largometraje, “El Clan”, con fecha en los cines para agosto, fue homenajeado en el Festival de Cine Internacional de Cartagena con un tributo por su labor en el séptimo arte, una distinción que lo emocionó profundamente. Realizar una entrevista a un director homenajeado en un Festival Internacional se vuelve tarea difícil para los periodistas porque nadie se conforma con hacer preguntas en una rueda de prensa, toda la comunidad periodística pretende una nota a solas, incluida yo. En estos casos se debe ser paciente, prestar atención y saber negociar, de ese modo es que Revista Random tuvo la oportunidad de lograr una entrevista con el galardonado. Luego de terminar el mencionado homenaje, se proyectó “Leonera” y por experiencias anteriores sabíamos que a Pablo le gusta fumar un cigarrillo, así que salimos al hall del cine y lo encontramos a punto de salir. Ahí negociamos una nota y logramos una charla amena sobre la alfombra roja de entrada, como corresponde con una figura del cine latinoamericano.

– ¿Qué se siente ser el embajador del cine argentino en Cartagena, tal como te han denominado?
Es un honor representar al cine argentino en cualquier lugar y es una alegría que el Festival haya elegido mis películas para mostrar. Me honra doblemente sabiendo que es el festival más antiguo del continente, que la gente entre a ver películas que tienen más de diez años como “Mundo Grúa” o “El bonaerense”. Para mí es muy fuerte el encuentro con el público, porque es muy diferente lo que recibís en el día del estreno que cinco o 10 años después, es muy linda la oportunidad. No suelo ver mis películas una vez terminadas, así que resultó una ocasión muy grata y muy linda para mí.

Fotos Marcelo Valles/cortesía FICCI, Sergio I. Rodríguez y Matanza Cine
Fotos Marcelo Valles/cortesía FICCI, Sergio I. Rodríguez y Matanza Cine

– ¿Cómo es eso?
No las veo, salvo en algún estreno o festival, pero imagínate que hay tanto cine para ver y a mí me gusta tanto que no me atrae ver mis películas.

– Ahora estás como embajador pero supongo que alguna vez fuiste un estudiante lleno de dudas e ilusiones en un país donde hacer cine costaba mucho. ¿Qué recordás de aquella época?
Fue un largo camino,cuando me gradué como director ya había hecho cortos pero me dije: “y ahora qué hago, si soy director quiero hacer mi primera película”. Sabía muy bien que tenía que trabajar para mantenerme pero quería que fuera como director, porque me sentía que era un director a pesar de -hasta ahí- nunca haber dirigido una película. La vieja escuela de cine te enseña que tenés que empezar tirando cables para -en diez años- ser asistente de dirección, para después, en 15 años más, hacer tu primera película, o sea, a los 50 años.

– Algo que no te tomaste muy en serio…
Es que en los últimos tiempos de estudiante ya había escrito “Familia Rodante” y “El bonaerense”, entonces salí con los guiones a buscar ayuda para que me la financiaran. Se lo presenté a productores, al instituto de cine en Argentina. Y me pasó lo que le pasa a cualquiera que va a buscar su primer trabajo, me pedían experiencia laboral, me decían que mi película era muy grande para poder financiarla. Para mostrar experiencia mostraba mis cortos pero no alcanzaba. Así estuve un tiempo y decidí no esperar más porque la situación se iba a repetir hasta el infinito. Entonces me decidí a hacer mi primera película con todo lo que tenía a mano. Me propuse continuar el guión de un corto que se llamaba “Negocios”, en un largo que fue “Mundo Grúa”. Tomé esa decisión porque a ese corto le fue muy bien en los festivales, recorrió el mundo y eso hizo ver cual podía ser el público potencial.

– Hablando de festivales, ¿Creés que el cine argentino es referente para otras partes del mundo?
Sí, el cine argentino históricamente siempre fue respetado y admirado, desde los orígenes de los pioneros. En la época dorada, el de los ‘70, el cine de la vuelta de la democracia y el que se llama nuevo cine argentino que tiene 15 años pero se sigue denominando nuevo. Realmente es muy sorprendente la fuerza de nuestras películas, a mí me alegra pero me sigue sorprendiendo. Además, lo esperadas que son las películas argentinas, cómo son recibidas.

– Ya somos una industria…
(Risas) Sí, con sus cositas.

– ¿Qué podés adelantar de tu nuevo largometraje? Que es muy esperado, por cierto…
Sí, el proyecto que estoy terminando ahora mismo, bueno ahora mismo no porque estoy hablando con vos (risas), pero en unas horas sí, se llama “El clan”. Es sobre el caso policial muy famoso en Argentina de los ‘80 de la familia Puccio y la película narra el periodo del ‘82 al ‘85, abarca dos años de la dictadura y dos de democracia. Cuenta la historia de la familia Puccio que se hizo conocida porque secuestraba gente de su entorno social en su casa de San Isidro y después las mataba. Es un caso que particularmente me impactó mucho cuando me enteré, yo era chico en esa época y conmovió a la sociedad.

“Para mí cada personaje busca su propio actor, y ese actor es el que después está frente a la cámara, el personaje que después vemos en la pantalla.”

– ¿En qué etapa estás?
Estoy en postproducción, diría ya en la recta final.

– Escuche que investigaste de sobremanera sobre el caso para cerrar bien tu guión…
Hablamos con familiares de las víctimas, amigos, los jueces que fueron interviniendo en las distintas etapas, lo cual ayudó a los actores y al guión.

Fotos Marcelo Valles/cortesía FICCI, Sergio I. Rodríguez y Matanza Cine
Fotos Marcelo Valles/cortesía FICCI, Sergio I. Rodríguez y Matanza Cine

– Entre dos particularidades del elenco podemos decir que está Guillermo Francella con quién nunca habías trabajado y no está Martina Guzmán…
Así es, Guillermo Francella interpreta a Arquímedes, el líder de la familia, y no está Martina después de tantas películas juntos. Justamente, es la primera que no hacemos juntos porque es una historia más bien de hombres. Además, Peter Lanzani hace un trabajo muy bueno interpretando al hijo rugbier Alejandro. Y después un elenco de actores tal vez no muy conocidos fuera de Argentina pero muy respetados en el mundo de la actuación y del teatro.

– Sos un pionero en trabajar con NO actores, ¿Qué sentís que te aportan como director?
Depende el personaje y la película. Tienen una frescura y una espontaneidad que un actor como Francella no tiene, y al revés pasa que hay personajes que un actor novato o no profesional, no podría hacer porque no tiene las herramientas. Para mí, cada personaje busca su propio actor, y ese actor es el que después está frente a la cámara, el personaje que después vemos en la pantalla.

– ¿Vas a seguir con ese método?
Sí, en el “El clan” pasa que hay personajes hechos por primerizos y el protagónico hecho por Guillermo (Francella), como también tuve protagónicos hecho por NO actores. Pasó con mi primera película Mundo Grúa. En esa peli el protagonista lo interpretaba un amigo de mi papá que en su vida había actuado y que ni se imaginó que podría actuar.Más allá de que en esos primeros tiempos filmé así porque era lo que tenía a mi alcance, no había mucho dinero para pagar actores de primera línea, siento que ese era el actor y no me imagino a ningún otro haciéndolo por el tipo de personaje que era.

Fotos Marcelo Valles/cortesía FICCI, Sergio I. Rodríguez y Matanza Cine
Fotos Marcelo Valles/cortesía FICCI, Sergio I. Rodríguez y Matanza Cine

– En cuanto a géneros… ¿Te ves haciendo una comedia o terror?
A mí me gusta el género y trato de que mis películas tengan ese análisis o referencia de otros géneros. Creo que hice de todos los géneros, porque “Familia Rodante” es una road movie con algo de comedia, “Carancho” se puede considerar cine negro, “El Clan” un thriller. Me gusta ese diálogo, de esas historias cotidianas convertidos en historias de géneros.

– ¿Qué representan el premio Oscar para vos? ¿Qué peso tiene para Trapero director?
Son premios a las películas ya hechas, ya estrenadas que tienen un recorrido, eso no toda la gente lo sabe, vos ganás el Oscar una vez que tu película ya recorrió el mundo, por lo tanto es muy bueno hacia el futuro y muy bueno recibir el premio. Pero festivales como estos celebran películas que están empezando y están naciendo, también pasa en San Sebastián, Berlín y Venecia. Hay una diferencia importante en que representa el festival para esa película y que representa un Oscar para la película, el productor, o el director. El Oscar premia a las películas que hicieron un recorrido y los festivales presentan en sociedad a las películas para que hagan ese mismo recorrido.

– ¿Te gustaría ganar uno?
Sí, pero no es algo que persiga como objetivo.

– Tal vez cuando hagamos la próxima nota ya tengas uno en la mano…
(Risas) No estaría mal, ¿por qué no?

Foto de tapa: Gentileza Matanza Cine Agradecimientos: Andrea Enzetti
Foto de tapa: Gentileza Matanza Cine
Agradecimientos: Andrea Enzetti

Entrevista María Silvia Astudillo/ Fotos Marcelo Valles/cortesía FICCI, Sergio I. Rodríguez y Matanza Cine
Foto de tapa edición impresa: Gentileza Matanza Cine
Agradecimientos: Andrea Enzetti

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here