Arte | Lo esencial es extraño a los ojos

0
674

Si la frontera que divide lo lógico o esperable de lo absurdo o inimaginable se convierte en una delgada línea, se percibe lo extraño, lo raro y en ocasiones hasta lo siniestro, porque aquellas verdades o axiomas que mantienen nuestro mundo ordenado y estructurado, se desvanecen y con ellas nuestro universo conocido.

 


 

Es justo en esa frontera en la que a Leandro Erlich le gusta jugar, apostando en cada una de sus obras a correrla un poco más para poner a prueba los sentidos del espectador.

arte

 

Sus obras son de carácter participativo, todas requieren necesariamente de un espectador activo, que esté dispuesto a transitar el espacio y jugar. Tomando la ilusión óptica como punto de partida Erlich construye espacios narrativos en apariencia ordinarios pero con una arquitectura incierta, donde la percepción parece obra del azar o una construcción eventual.

Así por ejemplo, su obra Swimming Pool consta de una pileta en la que podemos entrar y no salir mojados, en la que podemos permanecer bajo el agua o ver desde la superficie cómo otros deambulan sumergidos. En otras obras podemos caminar por la fachada de un edificio, mirar de cerca una nube que parece congelada, encontrarnos con otros o con nuevas perspectivas en los espejos y hasta caminar por el hueco de una escalera. En todas estas obras la constante es que exceden la capacidad de descripción del lenguaje por depender completa y absolutamente de la experiencia.

Una de las obras que presentó hace un tiempo en PROA bajo el nombre “Consultorio Psicoanalista” consistía en dos espacios separados por un vidrio: en uno hay muebles y objetos típicos de un consultorio y del otro lado tenemos simples cubos. La obra cobra vida cuando quienes participan se sientan sobre estos cubos y se ven reflejados en el vidrio de tal manera que aparentan estar sobre el diván, en el escritorio o sentados en un sofá.

A pesar de que estas construcciones simulan una gran simplicidad, nada de lo que construye Leandro Erlich podría imitar “otra realidad” sin el rigor científico con el que se mide para llevar estas apariencias más allá hasta confundirlas con lo concreto. Según cuenta el propio artista, la instancia de intimidad con la obra es al comienzo, cuando la concibe o la piensa, porque luego, dado que su trabajo es ambicioso, necesita del apoyo de un equipo para llevarlas a cabo. Y es esta ambición y su gran vocación lo que lo ha llevado a estar dentro de los artistas contemporáneos más significativos desde que fue becado por el Fondo Nacional de las Artes en 1992.

A pesar de que estas construcciones simulan una gran simplicidad, nada de lo que construye Leandro Erlich podría imitar “otra realidad” sin el rigor científico con el que se mide para llevar estas apariencias más allá hasta confundirlas con lo concreto.

Su obra parece estar atravesada por la ironía de las grandes historias de la literatura, del psicoanálisis, del cine y hasta de las figuras imposibles de Escher. En este sentido, parece que juega con nuestro narcisismo cuando miramos confiados un espejo en el que no nos encontramos, o se divierte buscando el punto de encuentro entre dos mundos que corren paralelos como en “El jardín de los senderos que se bifurcan” de Borges y hasta genera sombras donde no las hay o crea espacios donde sólo hay aire, como sucede en su obra site specific recién inaugurada en el Museo de Arte Contemporáneo de Seúl, donde grandes barcos nadan en un vacío que sin embargo no los ha podido despojar de su reflejo.

Vivimos inmersos en un mundo donde la cultura mediática ha trastocado nuestro sentido de la realidad y, por sobre todas las cosas, ha elevado por las nubes nuestra capacidad de asombro, acostumbrándonos a los efectos de choque y shock, con constantes estímulos y atrayéndonos hacia las luces y las pantallas. En este contexto, el trabajo que Leandro Erlich viene haciendo es mucho más sensible y suspicaz porque su obra llega a lo sublime pero desde lo cotidiano, porque logra conmovernos sólo trastocando los límites de aquel mundo que nos rodea, apoyando nuestra capacidad interactiva en aquello que damos por cierto pero que de repente se nos revela modificado, utilizando sólo la metáfora viva del engaño a la percepción.


 

1-«El Avion » 2011, Galería Nogueras Blanchard, Madrid, Spain, 2013
Credit :© Galería Nogueras Blanchardfor Leandro 2-«Bâtiment» 2004, NuitBlanche, Paris, France.
Credit :© Leandro Erlich Studio.
3-«Bâtiment» 2004, NuitBlanche, Paris, France.
Credit :© Leandro Erlich Studio.
4- « The Cloud » 2014
ultra clear glass, ceramic ink, solid surface base
58 x 85 x 44 cm.
21st Century Museum of Contemporary Art, Kanazawa, Japan
© photo : Keizo KIOKU, courtesy 21st Century Museum of Contemporary Art of Kanazawa
5-«Swimming pool» 2004
21st Century Museum of Contemporary Art, Kanazawa, Japan
Credit : © Leandro Erlich Studio
6-« El Pasillo » 2007, SudeleyCastle, UK
Credit :© Leandro Erlich Studio
7-«Le Monte-meubles» – l’ultime déménagement, 2012, Place du Bouffay, Nantes, Le Voyage à Nantes , France
Credits :© Martin Argyroglo.

+ información:  http://www.leandroerlich.com.ar

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here