Milo Lockett – Mario Lange, Animales de Trabajo

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Milo y Mario no son la clase de artistas que se juntan con la gente en una galería de arte a exponer su obra y tampoco su encuentro remite a esos orígenes.

Lange que vive en Villa Mercedes (San Luis) jamás imaginó que, tras una visita de Lockett a su provincia, además de una extensa charla, se iba a llevar una amistad que fue forjándose a través de los sucesivos encuentros que tuvieron junto a otros artistas en diferentes puntos del país. Tanto es así que Mario participó de la Bienal de Arte que se realiza en Chaco (lugar de origen y residencia de Milo). Eso sí, estuvo claro desde un principio la concepción del arte que estos dos amigos tienen… De eso y otros conceptos tuvimos la oportunidad de charlar con ellos en un distendido alto mientras intervenían un mural de una escuela de barrio en la capital de San Luis.

Sobre la idea acerca del “arte como medio de transformación”, ellos creen que debe y está hoy en día cerca de la gente, ya sea aplicándolo al diseño, en los objetos cotidianos, en lo tecnológico, en un puente de la ruta o el mural de un patio en una escuela como en este encuentro.

Los dos insisten en la simpleza de sus obras en que no hay secretos en sus técnicas. “Nuestras obras pueden conmover a todo tipo de público, sin importar rango de edad ni estratos sociales, ya que el arte nos iguala”. El hecho es trascender los límites, llegar a lugares donde era impensado ver a un artista trabajar, como las escuelas rurales, y eso les resulta conmovedor a ambos ya que es en estos ámbitos donde dejan de ser los “interventores” para pasar a ser los “intervenidos” por las miradas de esos chicos que quizás no vuelven a tener la posibilidad de tener a un artista cara a cara. Ahí es entonces cuando sus intervenciones ya no les pertenecen, quedan plasmadas en bancos o murales al alcance de todo aquel que pase y se anime a soñar ¿por qué no? en ser artista, “porque quien no tuvo la fantasía de pintar una pared”, dicen. “Bueno, nosotros lo hacemos, es posible”, agregan.

Fotografía: Nahuel Lamoglia
Fotografía: Nahuel Lamoglia

Milo asegura que no hay que perder de vista a esos chicos ya que el arte y el dibujo son la primera etapa de la enseñanza en las escuelas como un hecho lúdico en principio y como nexo con las letras después. Asimismo, explica que “la sensibilidad se practica”. Este es un concepto que Lockett nos transmite como modo de vida al que Lange adhiere asintiendo a cada palabra de su amigo.

“Como sociedad tenemos que ver como ponemos en práctica las palabras que resultan obvias, no se nace sensible o solidario, esto se practica a diario y hay que pensarlas en nuestro entorno inmediato: la familia, los amigos, el barrio…no está mal querer mitigar el hambre en África, pero empecemos por nuestro entorno”, sostiene. El ejemplo construye y eso es contagioso, vivimos muy rápido, estamos en constante modificación, tendríamos que ser más permeables como sociedad y dejar de pensar tanto en el futuro tecnológico para pensar un presente más humano.

SER ARTISTAS EN ARGENTINA:
Significa para ellos autogestión o contar con el auspicio de organismos privados para poder llegar a todos lados pero, sobre todo, moverse sin esperar que los vengan a ver. No ven desde el Estado nacional políticas sostenidas para acercar la obra del artista a la gente, pero también esto les genera una ventaja: la de tener pocas necesidades y recursos, como cuando salen a otros países. Los dos dicen tener la certeza de que “más pobres de lo que sos no vas a volver”.

Fotografía: Nahuel Lamoglia
Fotografía: Nahuel Lamoglia

EXPORTAR ARTE:
Milo ha llevado su obra por diferentes lugares del mundo, representó al país en la bienal de Corea, trabaja en Suiza, tiene la invitación para estar en Alemania el próximo año y desembarca próximamente en Barcelona en donde estará haciendo intervenciones y trabajando en escuelas de Cataluña, si bien la propuesta de irse siempre está, no la considera ya que es lindo ser de tu lugar. “El desafío está en salir y mostrar que los argentinos podemos exportar arte, mostrar al mundo que tenemos mucho para dar, que somos ricos en espíritu con mucha crisis encima y por sobre todo mostrar que somos animales de trabajo, y esto se transfiere a la obra sin rollos por ponerla en cualquier lugar. Porque sobre todo somos hacedores que no vamos en búsqueda del reconocimiento sino a poner el arte al alcance de todos, fuera de la elite”, concluye.
En definitiva, Milo Lockett y Mario Lange son -fuera del perfil del imaginario que todos tienen del artista- dos tipos comunes.

Para saber más de ellos:
milolockett.com.ar/ mariolange.com.ar/

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