Gastón Soffritti, rebelde con causa

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Lo que Tom Hanks vivió en su film “Quisiera ser grande”, Soffritti lo cumple en la vida real. Ídolo teen de la televisión, creó su propia productora y montó un Blockbuster teatral donde cada noche protagoniza junto a la bella Guillermina Valdés, “Sexo con extraños”. Él mismo es un guión de cine. Ejemplo de artista.

Hasta hace un tiempo, el caso de Gastón Soffritti podía resultar inédito. Un chico que a sus “veintipocos” años, se aleje de su éxito asegurado en la televisión adolescente, para montar una productora y desafiar al mundo con una obra provocativa. Pero en esta actualidad es un patrón. Aunque choque, el mundo es de ellos. De los atrevidos, de los que no tienen miedo ni se paralizan con los prejuicios de los dinosaurios que todo lo critican y todo lo ven mal. Y fue por todas, sobre todo convocando a la mujer clave del momento, para su primer protagónico teatral. Claramente, salió todo bien. En esta entrevista, cómo piensa un chico de veintitrés años que se puso a trabajar como grande.

“Parece extraño pero es simple. Tengo una productora con Diego Corán Oria e Isidoro Sorkin llamada ‘BlackWing’, con la que compramos los derechos de la obra “Sexo con extraños”, y la montamos en la calle Corrientes”, responde humildemente.


 

-Lo decís así, yo no sabría ni por dónde empezar.

-A Diego lo conozco de “Patito Feo”, los dos somos hinchas de San Lorenzo, pegamos mucha onda trabajando juntos y nos reencontramos por cosas de la vida en un nuevo proyecto para tele. Un día lo llevé a su casa y le comenté que quería darle un giro a mi carrera profesional y surgió hacer algo en teatro. Yo quería despegar un poco de lo que venía haciendo en tele y él habló con Isidoro y se pusieron a buscar obras por internet. Encontramos la de Laura Eason, “Sexo con extraños”, nos gustó, le mandamos un mail a la misma autora diciéndole que la queríamos hacer, ella contestó a los días y nos preguntó quiénes éramos. Le mandamos un brief de cada uno de nosotros con nuestra historia, se interesó, nos mandó el libro, nosotros aún sin la confirmación le hicimos la traducción al castellano en cuatro días y se lo mandamos.

Yo quería despegar un poco de lo que venía haciendo en tele y él habló con Isidoro y se pusieron a buscar obras por internet.

-Estaban convencidos…

-Total. Yo estaba convencido que tenía que ser esa obra sí o sí. Por lo general, te interesa, vas a ver la obra al país donde se esté presentando y si te cierra, la comprás. Nosotros hicimos la traducción, después la compramos y por último la vimos en Nueva York (se ríe). El dueño puede exigirte que sea la misma versión, pero nos permitió hacer una adaptación. Eso fue un golazo. La de allá, dura dos horas y tiene intervalo. Nosotros la bajamos a hora y veinte con una pantalla de animación que hace de intervalo pero de dos minutos nomás.

Fotos: Nacho Lunadei Agradecimientos: Morena López
Fotos: Nacho Lunadei
Agradecimientos: Morena López

-¿Suena cursi decir que estaba predestinado?

-Se dio todo de una. Igual todo esto llevó un año y medio casi. Diego quería salir del teatro off y yo no quería esperar más a que me llamen. Me quería empezar a llamar a mí mismo. Incluso, sabiendo que me iban a llamar porque estoy en un buen momento, preferí dejar de ser empleado y pasar a ser empleador. Manejar mis tiempos, tener gente a cargo y tomar decisiones. Soy medio loco, me obsesiono y le pongo todo hasta conseguirlo. Yo no pregunto, aviso.

-De lo que me contás y lo que vi, lo más difícil me parece haber conseguido el sí de Guillermina Valdés.

-Tuvimos los objetivos claros desde el principio. Yo tiré el nombre de Guillermina de una, pero sabía que estaba embarazada y era como imposible. Nunca la había visto en mi vida a ella. Empezamos en febrero del año pasado, sin absolutamente nada. Solo las ideas de que tenía que ser en el Metropolitan y el teatro nos exigía un nombre fuerte. Para nosotros era ella.

-Gran decisión, por todo lo que generaría…

-Fue una apuesta. Y arriesgamos porque sabíamos que no tenía tanta experiencia para el afuera, pero nosotros sabíamos que tenía todo para romperla. Además, sabíamos que a nivel energético estábamos en la misma porque ella quería hacer algo y nosotros queríamos que fuera ella. Ella sola, ya traccionaba mucho. No había otra posibilidad. Y nunca pensé en que me iba a decir que no. Hablé con ella, le dije que para mi Olivia era ella y se iba a reflejar en el personaje. Lo leyó en dos días literal y me dijo que sí, que era lo que estaba buscando.

-Un jefe de veintitrés años, es impensado…

-Hay que tener mucho sentido común. Me pongo en el rol de productor porque lo soy, pero siendo actor y sabiendo qué necesitan, es más fácil. Sé qué quieren, qué les gusta y qué no. Terminó resultando fácil.

-Tenías mucho para perder, pero más por ganar.

-La verdad que sí. Hubo mucho prejuicio sobre el material, sobre nosotros dos y sobre la productora que es nueva. Además, siempre hay una tendencia a atacar a los autores de afuera; es un producto diferente. Sabíamos que era difícil que nos aceptaran. Pero íbamos a morir con las botas puestas. Primero era tres meses de contrato y ahora seguimos hasta septiembre inclusive, por lo que terminan siendo siete meses en cartel. Ahora tenemos los derechos para hacerla en España y en Chile. Y lo vamos a hacer con actores de cada país. Se nos abrió el mapa y estamos felices.

Fotos: Nacho Lunadei Agradecimientos: Morena López
Fotos: Nacho Lunadei
Agradecimientos: Morena López

-Pasados cuatro meses ¿cuál sentís que es el resultado?

-No dudo en decir que está siendo un éxito total, pero no por la cantidad de gente que viene a vernos, sino por haber logrado todo. Verlo montado el día de estreno ya fue un éxito. Llegamos con cero pesos al estreno y el objetivo de estrenar se había logrado. Tuvimos muy buena respuesta de la gente y eso te motiva y ayuda.

-Las satisfacciones personales son las más lindas.

-Después del estreno de prensa, cuando me fui a acostar, lloré como dos horas. Tenía un gran peso en la espalda y mucha gente a la que responderle. Salió todo bien, se cumplieron las expectativas y me descargué de esa forma.

-Igualmente sos un chico de televisión y no creo que te dejen ir tan fácilmente. Hay un público al cual calmar.

-Ofertas para hacer tele tengo varias por suerte (sonríe). Pero ahora me cuesta mucho más decir que sí porque necesito tiempo para producir. Y porque necesito estar, soy uno de los fundadores de la productora (reconoce). Tal vez en abril del año que viene, estrenemos otra cosa que nos está dando vueltas por la cabeza, pero ahí solo como productor, aunque hay que ver qué decido (sonríe). Hay una tira de Pol-ka también y un unitario que seguro aceptaré.

-De ahora en más, todos pasos adelante, ninguno para el costado.

-Quiero cosas buenas, que signifiquen mucho en mi vida. Una tira son diez horas por día y te consume mucho esfuerzo, por lo que tiene que ser significante. Igual amo la televisión y no me veo fuera de ella por el momento.

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